Tu voz al hablar, tan segura que cohíbe, pero con esa duda y esos nervios que te hacen vacilar al final.
Tu sonrisa, esa que simplemente es especial, encantadora.
Ayer, después de tanto esperar, me dijiste lo que todos, que soy bonita, y pues no hay más.
Juré no querer nada serio contigo, pero cuando estoy contigo, no puedo dejar de buscar tu mirada. Cuando estoy contigo, no quiero perder la oportunidad de decirte algo que te haga sonreír. Te doy abrazos escondidos para que no te des cuenta, y las veces que he podido tocar tu mano, son sólo por 'equivocación'.
El saber que tengo la dicha de verte unos días a la semana me hace feliz, pero desafortunadamente sé que... no sabes bien lo que siento por ti, lo que sientes por mi.
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